Rediseñar la web es una oportunidad para explicar mejor qué hace tu empresa, captar más contactos y ganar velocidad. Pero también es el momento en el que muchas empresas pierden, de un día para otro, buena parte de su tráfico de Google. Casi siempre por los mismos motivos: URLs que cambian sin redirecciones, contenidos que desaparecen y una web nueva más lenta que la anterior.
1. Audita la web actual antes de diseñar nada
Exporta todas las URLs, sus visitas, sus enlaces externos y las palabras clave por las que posicionan. Así sabrás qué páginas no se pueden tocar, cuáles se pueden fusionar y cuáles sobran.
2. Diseña la arquitectura con SEO y GEO desde el wireframe
El mapa de páginas tiene que responder a lo que busca tu cliente, en Google y cada vez más en buscadores con IA como ChatGPT. Define una página por intención de búsqueda, con su palabra clave, sus datos estructurados y respuestas claras a las preguntas habituales.
3. Mapa de redirecciones 301
Cada URL antigua que cambie debe redirigir a su equivalente nueva. Sin excepciones. Revisa también los enlaces internos para que apunten directamente a las nuevas URLs.
4. Velocidad: la nueva web tiene que ser más rápida
La velocidad influye en el posicionamiento y en la conversión. Según el estudio Milliseconds Make Millions de Deloitte y Google, mejorar 0,1 segundos la carga en móvil aumentó un 8,4 % la conversión en webs de retail. Fija como objetivo los umbrales «buenos» de Core Web Vitals: LCP de 2,5 segundos o menos, INP de 200 milisegundos o menos y CLS de 0,1 o menos.
5. Un CMS que tu equipo pueda usar
Una web que solo puede tocar la agencia acaba desactualizada. WordPress, Webflow o un CMS headless como Strapi o Storyblok: elige según quién va a publicar y con qué frecuencia.
6. Prueba en un entorno de staging
Antes de publicar, revisa la web completa en un entorno de pruebas bloqueado a Google: redirecciones, etiquetas, formularios, analítica y velocidad.
7. Publica y vigila las primeras semanas
Tras el lanzamiento, revisa a diario Search Console: errores 404, páginas no indexadas y caídas de clics. Corrige rápido y compara el tráfico con el de antes del cambio.
Conclusión
Un rediseño bien planificado no solo mantiene el posicionamiento: lo mejora. Si estás pensando en renovar tu web, mira cómo trabajamos el diseño y desarrollo web y cómo te ayudamos a aparecer también en las respuestas de la IA con nuestra agencia GEO.



