Elegir plataforma es una de las decisiones que más condiciona un proyecto de comercio electrónico. Y se suele tomar por las razones equivocadas: porque la usa la competencia, porque es la más conocida o porque la licencia parece barata. El resultado son migraciones a los dos años, integraciones imposibles o una factura de apps y desarrollos que nadie había previsto.
El mercado lo merece: según la CNMC, el comercio electrónico facturó en España más de 114.800 millones de euros en 2025. Para no equivocarte, en TRILOGI comparamos siempre las plataformas con los mismos ocho criterios.
1. Tiempo de implantación
¿Cuándo necesitas estar vendiendo? Una plataforma SaaS como Shopify permite lanzar en pocas semanas; una arquitectura composable como commercetools necesita meses de diseño y desarrollo. Ni lo rápido es siempre mejor ni lo lento es siempre más completo: depende de lo que tienes que resolver.
2. Funcionalidades
Haz la lista de lo que tu negocio necesita de verdad: venta B2B con tarifas por cliente, multitienda, configuradores, suscripciones, marketplaces, multidioma o multimoneda. Si vendes a empresas, comprueba que el B2B es nativo y no un añadido.
3. Integración
La tienda tiene que hablar con tu ERP, tu PIM, tu CRM, tu almacén y tus transportistas. Revisa la calidad de la API y cómo se conectará con el resto de tus sistemas. En muchos proyectos esto pesa más que el diseño.
4. Adaptabilidad
Tu negocio cambiará. ¿Puedes adaptar el checkout, crear nuevos tipos de producto o cambiar la lógica de precios sin rehacer la tienda? Las plataformas abiertas o API-first dan más margen; las cerradas, más sencillez.
5. Seguridad y privacidad
Copias de seguridad, plan de recuperación ante desastres, actualizaciones de seguridad y cumplimiento del RGPD. En una plataforma autoalojada estas tareas son tuyas; en un SaaS, del fabricante.
6. Soporte y SLA
¿Quién responde si la tienda cae un viernes por la noche en plena campaña? Pregunta por los tiempos de respuesta comprometidos y por quién da el soporte: el fabricante, la agencia o ambos.
7. Dependencias de terceros
Cada app o módulo es un coste mensual, una actualización pendiente y un posible punto de fallo. Cuenta cuántas piezas externas necesitarás para cubrir tus funcionalidades.
8. Coste total de propiedad (TCO)
No te quedes en la licencia. Suma alojamiento, apps y módulos, comisiones por venta, mantenimiento correctivo, evolutivo y preventivo durante al menos tres años. Una plataforma barata de entrada puede ser la más cara al final.
¿Y cuál elijo?
Como orientación general:
- Shopify es muy rápida de lanzar y sencilla de operar, ideal para marcas que venden al consumidor.
- Shopify Plus añade capacidad para marcas con volumen y expansión internacional.
- PrestaShop y WooCommerce dan control total y un coste de licencia nulo, a cambio de más mantenimiento.
- LogiCommerce encaja en negocios B2B y B2C exigentes, con tarifas, catálogos y procesos complejos.
- commercetools es la opción para grandes operaciones que quieren una arquitectura composable.
Puedes ver cómo trabajamos cada plataforma en nuestra página de desarrollo eCommerce. También tienes una comparativa de las mejores plataformas eCommerce en España.
Conclusió
La plataforma correcta es la que encaja con tu modelo de negocio, tu catálogo, tus sistemas y tu presupuesto a tres años. Si quieres que lo analicemos contigo, cuéntanos tu proyecto.



